Una finca con historia en La Revilla, en el triángulo que forman San Vicente de la Barquera, Comillas y el Parque Natural de Oyambre.
3.500 m² de terreno en una ubicación completamente independiente, rodeada de prados y caminos rurales, con vistas al campo de golf de Santa Marina y al Cantábrico asomando entre las colinas.
En la finca se levanta una casona tradicional de piedra, anterior a 1900, con 374 m² construidos y pendiente de rehabilitación integral. Un proyecto con amplio margen: la distribución actual permite imaginar fácilmente entre cinco y ocho dormitorios y varios baños, respetando la arquitectura original que le da carácter.
Su gran privilegio es la tranquilidad. Aquí el silencio es casi absoluto, los niños pueden moverse por el entorno con libertad y los caminos de la zona llevan andando hasta el golf en diez minutos. Es el equilibrio difícil de encontrar en la costa cántabra: vivir apartado del bullicio del verano y, a la vez, tener San Vicente, Comillas y las playas de Merón, Gerra y Oyambre a diez minutos en coche.
Aquí no solo se compra una casa que rehabilitar: se compra un lugar, el frescor del norte y un modo de vida pausado y seguro para toda la familia.
A un paso de la A-8, a media hora del aeropuerto de Santander y a tres horas y media de Madrid.
Una propiedad única por su entorno, su privacidad y el potencial de su arquitectura de piedra.